Francisco Cuellar Cardona

¿Qué viene después del 6 de junio?

A Tamaulipas le espera un futuro incierto, por no decir desolador en los próximos doce meses.

En lo político, en lo económico, en la seguridad, los pronósticos son muy negros a causa de la confrontación que sostienen el gobierno federal con el gobierno estatal.

La ciudadanía, los gobiernos municipales y los grupos que hoy luchan electoralmente por alcanzar una posición de poder, hablan y piensan en lo inmediato, pero no se han puesto a ver qué es lo que pasará en el Estado después de la elección del 6 de junio, y en qué va a terminar el asunto legal del gobernador García Cabeza de Vaca.

Tamaulipas es de las entidades que más recortes al presupuesto ha sufrido y que han dejando casi paralizado al Estado y sus municipios. No hay obra pública, no hay inversión, los servicios públicos primarios están descuidados porque no hay recursos que alcancen.

Hoy todos los candidatos, sobre todo los alcaldes de todos los partidos prometen obras, acciones de gobierno, programas de salud, mejoras salariales para los trabajadores del Estado.

¿Y con qué recursos van hacer lo que prometen?

Por citar un ejemplo. En Victoria, donde el principal problema es la falta de agua, los candidatos del PAN, Pilar Gómez, y Lalo Gattás de Morena, han dicho que su prioridad es gestionar la construcción de la segunda línea del Acueducto. ¿Con qué lo van hacer?, ¿a dónde van a ir gestionar el recurso para esa mega-obra con la que han ilusionado una vez más a los victorenses?

Sin el gobernador de por medio ¿Pilar lo va a conseguir?. Lalo dice que tiene buena relación con La Federación para hacer la segunda línea del Acueducto, ¿y si le dicen que no hay dinero?

En nuestra cultura política, se sabe que para que a un gobierno municipal o estatal le vaya bien, tiene que contar con una excelente relación con la Federación, en este caso con el Presidente de la República o con su gabinete. Y  todo el mundo sabe que en Tamaulipas no hay condiciones para que eso suceda.

Para Andrés Manuel López Obrador, al menos mientras está el gobernador Cabeza de Vaca en el poder, no va a voltear los ojos a Tamaulipas, y eso lo deben entender los gobierno municipales del PAN, de ahí que el escenario que viene, gane quien gane, no le pinta nada bien al Estado.

El asunto es más complicado de lo que parece. Algunos opinan que a Tamaulipas le conviene que gane Morena, porque la relación Tamaulipas-Federación se relajaría y vendrían las obras, incluso, algunos se atreven a meter miedo y dicen que si gana el PAN, “ni agua” habría para los tamaulipecos.

Lamentablemente, la suerte de Tamaulipas va a depender, no del resultado electoral del 6 de junio, sino de la actitud que asuman los titulares de los gobiernos: García Cabeza de Vaca y López Obrador, que han puesto por encima sus enconos y sus fobias, y se han llevado entre los pies a la ciudadanía que hoy no tienen obras, ni servicios y son testigos de una lucha que le ha hecho mucho daño al Estado.

¿Qué va a pasar con Tamaulipas en los próximos doce meses? ¿Qué viene después del 7 de junio? Es una incógnita.

Lo único que nos queda es elevar los ojos al cielo y pedir que la inteligencia, la sensatez y la prudencia impere en los protagonistas y en la ciudadanía estos días difíciles que vive el Estado.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí