Por Francisco Cuéllar Cardona

¿Qué fue lo que pasó?

Desde que empezaron las campañas, hasta la víspera de la elección, los pronósticos y las encuestas decían que Morena tenía ventaja en algunos municipios importantes del Estado, pero también se tenía en cuenta que la fuerza del PAN y el apoyo del gobierno local era enorme, incluso se cuestionaron prácticas ilegales para coaccionar el voto a favor de la causa azul.

Al final, cuando los resultados preliminares empezaron a pintar tendencia, los más incrédulos fueron los propios morenistas que veían cómo los números les iban favoreciendo irremediablemente.

¿Qué fue lo que pasó entonces?

En todos los análisis que se hicieron antes del proceso, se argumentaba así:

Si sale a votar mucha gente, Morena y sus candidatos van a ganar. Si la votación es del 50 por ciento, con el voto de las estructuras gana el PAN. No pasó ni una cosa, ni la otra. No hubo una votación copiosa para que ganaran los morenistas y la afluencia en las urnas fue apenas del 52 por ciento, la estructura azul, no se vio, ni se sintió.

¿Qué pasó entonces?

 

A las cinco de la tarde del domingo, en ciudad Victoria, la movilización o estructura de Morena estaba al 85 por ciento, y el PAN había sacado a votar apenas el 25 por ciento de sus promovidos. ¿por qué?

En el 2018, el PAN con Xicoténcatl González de candidato en Victoria, ganó con 67 mil votos, frente a un poderoso candidato como Oscar Almaraz que apenas supero los 45 mil votos. Tres años después Lalo Gattas, con 52 mil votos y Pilar con 46 mil, ¿dónde quedó la poderosa maquinaria de movilización del PAN?

El mismo fenómeno ocurrió en Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo y Altamira.

A los mismos morenistas les sorprendió la poca incidencia de delitos, quizás el caso más sonado fue el de Reynosa, en donde 17 personas fueron detenidas por la policía por andar comprando votos para Morena. Fuera de ello, no hubo reportes graves que lamentar.

En las oficinas centrales de la Fiscalía Especializada para Delitos Electorales (FEDE) en la ciudad de México, que había puesto en Tamaulipas bajo la lupa por ser una entidad con riesgos electorales altos, se dijeron extrañados porque fue la entidad que menos incidentes tuvo, comparados con Nuevo León, San Luis Potosí o Veracruz.

¿Qué pasó entonces?

A las cero horas del lunes, cuando el PREP empezó a marcar tendencias, el escenario más halagador para los morenistas se estaba cumpliendo: Tamaulipas se pintaba de guinda. Ganaba el Congreso, la capital del Estado, se llevaba la Joya de la Corona (Reynosa), el municipio con más recursos como Nuevo Laredo, incluso, extrañamente, el alcalde con licencia y candidato por el Distrito 1 perdía la elección.

¿Qué pasó entonces?

¿Dónde quedó la imbatible estructura del PAN formada por ex guerreros del PRI?

El sospechoso silencio en el PAN y sus operadores, despierta y desata dudas.

Para darle vuelo a los malos pensamientos, llamó poderosamente la atención una fotografía en redes sociales del poderoso “superdelegado”, José Ramón Gómez Leal, con el senador Ricardo Monreal, principal inquisidor del gobernador García Cabeza de Vaca.

Minutos después de que el PREP cantó e hizo oficial los resultados que ponían a Morena como el ganador absoluto en Tamaulipas, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) anunció que desbloqueaba las cuentas de la familia del gobernador.

En política, dicen, no existen las casualidades. Este 6 de junio, Morena sopló fuerte en Tamaulipas. Habrá que esperar si el desafuero va, o se queda archivado en el recuerdo. Veremos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí