En Voz Alta
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Perla Reséndez
La elección también tiene precio
En Tamaulipas ya comenzaron las cuentas de una elección que todavía está lejos de las urnas, pero que políticamente empieza a calentarse.
El Instituto Electoral de Tamaulipas calcula que organizar los comicios de 2027 requerirá alrededor de 551 millones de pesos.
La cifra llama la atención por una razón sencilla: en 2024, cuando también estuvieron en juego las 43 alcaldías y el Congreso local, el Ietam tuvo un presupuesto aprobado de 565.9 millones de pesos.
La diferencia es de apenas unos 15 millones.
Pero cuidado: los 551 millones todavía no son presupuesto. Es una primera estimación del presidente del organismo, Juan José Ramos Charre.
Falta que el Ietam construya su anteproyecto, justifique cada partida y que, posteriormente, el Congreso del Estado discuta y apruebe los recursos.
Ahí estará una de las primeras batallas políticas de la elección que viene.
Porque hablar de elecciones también significa hablar de dinero público.
Y hay otro dato que ayuda a poner las cifras en contexto.
En 2026, el Ietam recibió 419.1 millones de pesos. Sin embargo, ese monto no puede compararse de manera directa con los 551 millones estimados para 2027.
¿Por qué?
Porque este año corresponde principalmente a la preparación del proceso, mientras que el próximo concentrará la jornada electoral y una estructura mucho más amplia de actividades.
Además, el presupuesto del Ietam no es exclusivamente el dinero que cuesta instalar casillas.
En 2026, por ejemplo, 224.2 millones de pesos, más de la mitad del presupuesto, corresponden al financiamiento público de los partidos.
Sí, también ellos están dentro de la factura electoral.
Y aquí aparece otra cifra que merece atención.
Para 2027 y el inicio del proceso electoral de 2028, el Ietam calcula necesidades por aproximadamente mil 150 millones de pesos.
Mil 150 millones.
Eso significa que la discusión que viene no será únicamente sobre cuánto costará votar en 2027. También estará relacionada con cuánto dinero necesitará el organismo para entrar prácticamente de inmediato al siguiente proceso electoral.
La política, pues, ya empezó a hacer cuentas.
Los partidos tendrán que prepararse para una elección que renovará los 43 ayuntamientos y el Congreso. El Ietam tendrá que demostrar cuánto necesita y por qué. Y los diputados tendrán la última palabra sobre los recursos que finalmente se autoricen.
Porque una cosa es la cifra que se calcula y otra, muy distinta, la que termina aprobándose.
Y en tiempos donde cada peso del presupuesto público está bajo la lupa, 551 millones no son sólo una cantidad: son el comienzo de una discusión política sobre cuánto cuesta organizar una elección en Tamaulipas.
Las urnas todavía están lejos.
La factura, en cambio, ya comenzó a llegar.



