Plantean hasta 10 años de cárcel por retirar el condón sin consentimiento en Tamaulipas
Perla Reséndez
VICTORIA, Tam.- Retirar o dañar un preservativo durante una relación sexual, sin el consentimiento de la pareja, podría castigarse con hasta siete años de prisión en Tamaulipas. Si la conducta provoca un embarazo o transmite una infección de transmisión sexual, la pena aumentaría hasta en una mitad, con un máximo de 10 años y seis meses.
La propuesta fue presentada por el diputado de Morena, Sergio Arturo Ojeda Castillo, quien planteó incorporar el artículo 268 Bis al Código Penal del estado para equiparar esta práctica, conocida como stealthing, con el delito de abuso sexual.
La iniciativa busca sancionar los casos en que una persona acepta mantener relaciones sexuales bajo la condición de utilizar preservativo, pero su pareja lo retira o daña deliberadamente sin autorización.
Proponen de tres a siete años de prisión
El proyecto de decreto establece una pena de tres a siete años de cárcel para quien retire o dañe el condón sin consentimiento, cuando el acuerdo para mantener relaciones sexuales esté condicionado al uso de este método.
Además, contempla aumentar la sanción hasta en una mitad si la conducta ocasiona un embarazo o deriva en la transmisión de una infección de transmisión sexual.
Con ese incremento, la pena máxima podría pasar de siete años a 10 años y seis meses de prisión.
La propuesta busca incorporar una disposición específica en la legislación penal de Tamaulipas para sancionar esta conducta y reconocer las condiciones bajo las cuales se otorgó el consentimiento sexual.
Argumentan vulneración del consentimiento sexual
En la exposición de motivos, Ojeda Castillo sostuvo que aceptar una relación sexual no significa renunciar a las condiciones bajo las cuales se dio el consentimiento.
Señaló que retirar unilateralmente el preservativo vulnera la autonomía sexual de la otra persona y la expone a riesgos reproductivos y sanitarios que no aceptó.
El legislador también advirtió sobre las posibles consecuencias de esta práctica, entre ellas embarazos no planeados, infecciones de transmisión sexual y afectaciones emocionales.
Asimismo, planteó que el stealthing puede constituir una forma de coerción reproductiva cuando una persona impone deliberadamente riesgos o consecuencias que su pareja rechazó.
Citan antecedentes internacionales
Como parte de los argumentos para impulsar la reforma, el diputado hizo referencia a antecedentes internacionales en los que tribunales han examinado el alcance del consentimiento sexual y las condiciones específicas bajo las cuales se autoriza una relación.
La iniciativa menciona casos y resoluciones de países como Suiza, Alemania y España, además de disposiciones jurídicas de otras naciones relacionadas con la protección de la libertad sexual.
El planteamiento legislativo busca que el Código Penal de Tamaulipas contemple expresamente esta conducta, al considerar que el consentimiento para una relación sexual también comprende las condiciones acordadas entre las personas involucradas.
La propuesta deberá seguir el procedimiento legislativo correspondiente antes de que pueda convertirse en una disposición vigente.



