De norte a sur, México celebra a San Judas Tadeo, el santo de las causas difíciles
Perla Reséndez
VICTORIA, Tam.- Con mañanitas, mariachi, oraciones y celebraciones eucarísticas, cientos de católicos se congregaron este miércoles en la parroquia de San Judas Tadeo, para honrar al santo de las causas difíciles.
La celebración en la capital tamaulipeca forma parte de una tradición religiosa que cada 28 de octubre se vive en iglesias, parroquias y capillas de distintos puntos de México.
Los devotos acuden para agradecer favores, presentar peticiones y renovar su fe por el santo patrono.
Desde las 6:30 de la mañana, los feligreses participaron en las tradicionales mañanitas acompañadas por mariachi.
Más tarde, el Padre Isidoro Martínez Cedillo ofició una misa para dar continuidad a las actividades patronales.
Durante el día también se programaron bautismos, una celebración dedicada a los enfermos y adultos mayores, así como una misa al mediodía para la comunidad católica.
Una devoción que recorre todo México
La veneración a San Judas Tadeo tiene una fuerte presencia entre los creyentes mexicanos.
Cada año, la fecha de su festividad convoca a personas que acuden a los templos para pedir apoyo ante problemas familiares, económicos, laborales o de salud.
Pero también para agradecer por situaciones que consideran resueltas gracias a su intercesión.
En distintas ciudades del país, las parroquias organizan misas, peregrinaciones, mañanitas y otras actividades religiosas.
En algunos lugares, la celebración también incluye convivencias comunitarias y expresiones populares que acompañan la jornada de fe.
En ciudad Victoria, la parroquia de la colonia José López Portillo preparó un programa que contempló como acto central la misa solemne de las 19:00 horas, presidida por el obispo Óscar Tamez Villarreal.
Al término de la celebración se prevé la venta de antojitos y música en vivo. El programa establece el cierre de los festejos a las 22:00 horas con la quema de pirotecnia.
El apóstol de las causas difíciles
San Judas Tadeo fue uno de los doce apóstoles de Jesús y comparte el 28 de octubre en el calendario litúrgico con san Simón.
Su figura es especialmente significativa para quienes atraviesan momentos complicados y buscan consuelo y esperanza a través de la oración.
Por ello, su festividad trasciende las celebraciones de una sola comunidad y se convierte en una de las expresiones de religiosidad popular presentes en numerosas localidades mexicanas.
En la capital tamaulipeca, la asistencia de cientos de creyentes refleja la permanencia de esta tradición, en la que la fe reúne a familias y devotos en torno a una de las figuras más veneradas de la Iglesia católica.



