Firmas

En Voz Alta

En Voz Alta
Perla Reséndez
Tamaulipas: una crisis de agua que ya nos alcanzó

La situación hídrica en Tamaulipas ha dejado de ser un problema coyuntural para convertirse en una crisis estructural. Las cifras presentadas por el Secretario Raúl Quiroga Álvarez son contundentes: se requieren 45 mil millones de pesos para rehabilitar distritos de riego y organismos operadores, mientras que los recursos actuales apenas superan los 400 millones. La distancia entre necesidad y presupuesto no solo es amplia, es insostenible.

El deterioro de la infraestructura hidráulica refleja años de abandono. Miles de kilómetros de canales, drenes y caminos dependen hoy, en gran medida, de los propios usuarios de los distritos de riego, quienes con cuotas limitadas intentan mantener un sistema que claramente los rebasa.

A la par, la sobreexplotación de los recursos agrava el panorama. Ríos como el Guayalejo han sido concesionados por encima de su disponibilidad, evidenciando fallas en la gestión y regulación del agua. No se trata solo de escasez natural, sino de decisiones que han comprometido el equilibrio hídrico.

El problema, además, no es aislado. La dificultad para cumplir con el Tratado de 1944 con Estados Unidos muestra que la crisis local tiene implicaciones internacionales. Tamaulipas depende cada vez más de escurrimientos externos, mientras sus propias fuentes se agotan.

A esto se suma un contexto climático adverso: ocho años sin lluvias promedio configuran una nueva realidad. Seguir operando bajo esquemas del pasado resulta inviable.

Más que un “carro que no alcanza velocidad”, como señaló el funcionario, Tamaulipas enfrenta un sistema desgastado que exige una transformación de fondo. Administrar la escasez ya no es opción; la solución pasa por replantear, con urgencia, la política hídrica.
perlamarialopez69@gmail.com

Related Articles

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Check Also
Close
Back to top button